El presidente Donald Trump anunció ayer una nueva escalada en su política comercial al imponer aranceles recíprocos globales, una medida que, según afirmó, busca “equilibrar” el comercio internacional. Sin embargo, México y Canadá lograron evitar los gravámenes más altos gracias al T-MEC, aunque siguen sujetos a restricciones en sectores como el acero, el aluminio y la industria automotriz.
Mientras que la mayoría de las naciones enfrentarán un 10 por ciento de arancel general a partir del 5 de abril, otras sufrirán tasas más altas —calculadas en función de lo que, según el gobierno de Estados Unidos, cada país cobra a los productos estadounidenses—, que entrarán en vigor el 9 de abril.
El listado excluyó a México y Canadá. Según la disposición, los bienes que cumplan con las reglas del tratado mantendrán acceso libre de aranceles, mientras que aquellos que no se ajusten a los requisitos de origen sufrirán un impuesto del 25 por ciento. No obstante, la Casa Blanca dejó claro que, si Trump elimina las sanciones impuestas bajo la Ley de Emergencia Económica (IEEPA) por fentanilo y migración, los aranceles a productos no T-MEC bajarían al 12 por ciento.
FUENTE: EL FINANCIERO.