A las 12:01 horas de este jueves 3 de abril entró en vigor la orden ejecutiva que firmó Donald Trump, presidente de Estados Unidos, el pasado 26 de marzo, mediante la cual impone aranceles de 25% a los vehículos, camiones ligeros y autopartes importados por la Unión Americana.
Dicha medida se puso en marcha luego de que en la víspera el mandatario estadounidense anunció la imposición de aranceles recíprocos para varios países, bajo el argumento de equilibrar las relaciones comerciales y proteger la economía del vecino del norte.
Como parte de dicha medida, Trump fijó una base arancelaría del 10% para todas las mercancías que ingresen a territorio estadounidense y se aplicarán tarifas superiores a importaciones provenientes de otras naciones.
Así, para China el gravamen será del 34%, la Unión Europea pagará 20%, Japón 24%, Reino Unido 10%, India 26%, Brasil 10%, al igual que Chile y Colombia, por mencionar algunos países.
Durante su anuncio en la Casa Blanca, Trump señaló que no podrán seguir pagando los déficits comerciales de México y Canadá.
“En el caso de México son 300 mil millones de dólares (mdd) al año; en el caso de Canadá, cerca de 200 mil mdd al año”, subrayó, al tiempo que calificó al Tratado entre México, Estados Unidos y Canadá (T-MEC) como el peor acuerdo comercial que ha tenido la Unión Americana.
Ante ello, la presidenta de México, Claudia Sheinbaum, se reunió el 2 de abril con integrantes de su gabinete, a quienes instó a continuar con el Plan México, con el fin de impulsar la producción y la economía nacional.
Sobre los aranceles a los vehículos no fabricados en Estados Unidos, según la orden ejecutiva firmada por Trump, aplica a las importaciones de vehículos de pasajeros tipo sedán, deportivos, crossover, minivans y furgonetas de carga, y camionetas ligeras.
Además, establece que dicha tasa del 25% afectará a autopartes clave, como motores, componentes del sistema eléctrico o transmisiones.
Aunque las partes de automóviles fabricadas en México y Canadá, amparadas por el T-MEC, estarán exentas de estos aranceles temporalmente, a los autos manufacturados en estos dos países sí se les aplicará un gravamen para su contenido que haya sido producido fuera de la Unión Americana.
Esta medida, según el mandatario estadounidense, atraerá inversiones e impulsará la manufactura del vecino del norte, sin embargo, al igual que los aranceles anunciados el 2 de abril, serán los consumidores de la Unión Americana quienes resentirán la escalada en los precios de los vehículos.
Trump ha dicho desde hace tiempo que los aranceles a las importaciones de automóviles serían una política definitoria de su administración, con la apuesta de que los costos generados por los impuestos hagan que una mayor parte de la producción se traslade a Estados Unidos.
Aunque el mandatario ha señalado que no quiere vehículos fabricados en México y Canadá, el vecino del norte sigue siendo el principal comprador de los autos manufacturados en México.
Durante los dos primeros meses de 2025, la exportación de vehículos ligeros fabricados en México fue de 478 mil 366 unidades, y Estados Unidos fue su principal destino, con 84.2% al sumar 402 mil 986 unidades, de acuerdo con datos del Instituto Nacional de Estadística y Geografía (Inegi).
Ante la nueva medida arancelaria de Trump, Claudia Sheinbaum dijo que dará una respuesta integral hasta este 3 de abril, para definir cómo actuará su administración en este caso.
FUENTE: T21.